El esculpido digital permite trabajar la forma de un modelo 3D de manera orgánica, como si se tratara de arcilla. Es especialmente útil para crear personajes, criaturas, esculturas y superficies con mucho detalle.
En Blender se pueden utilizar herramientas como Grab, Clay Strips y Smooth para mover, añadir volumen y suavizar la superficie. Sin embargo, el esculpido suele producir mallas muy densas e irregulares.
Por eso, después del esculpido puede ser necesaria una retopología: crear una topología más limpia y controlable sobre el modelo, conservando su forma principal. Esto facilita el trabajo posterior de UV, materiales, deformación y animación.
Los principios aprendidos aquí son aplicables a cualquier programa 3D, aunque Blender sea la herramienta utilizada para demostrarlos.
