Un truco rápido y muy práctico: cambiaremos el color de un objeto sin necesidad de seleccionarlo. Es una técnica sencilla y eficaz que te permitirá ahorrar tiempo. La única limitación es que otros elementos en la imagen con colores o tonos similares también se verán afectados, pero esto se puede corregir fácilmente utilizando máscaras para ajustar el cambio de forma precisa.

Este contenido es para suscriptores Premium. Puedes identificarte o
suscribirte aquí.
