Episodio 12. Encontrar la motivación

Una semana más, con un episodio más de este podcast «Freelance 3D. Marketing Online para 3dseros». Hoy os quiero hablar de cómo buscar inspiración y al mismo tiempo motivación para seguir aprendiendo y mejorando para que puedas ir haciendo tu portfolio. Tu carrera como artista 3D empieza, debe empezar, con mucha motivación. Empezamos con un chute de motivación impresionante. La mayoría hemos decidido ser artistas 3D porque hemos visto imágenes o vídeos que nos han inspirado, y tratamos de fijarnos en ese objetivo. Hoy hablaré de cómo mantener esa chispa encendida.

Pero antes, mi nombre es Javier Vega, artista 3D y desarrollador web, aderezado con un poco de marketing online que me mantiene inspirado y motivado en este mundo del freelance 3D. Soy fundador de Cursos Online en Zao3D, con cursos de 3D, edición de vídeo y edición fotográfica, para que aprendas a tu ritmo por solo 10€/mes. Cada semana de 4 a 6 lecciones nuevas. Y esta semana se publica la primera lección del curso «El pasillo. Iluminación interior con Cycles». Curso que además está muy relacionado con el tema del podcast de hoy.

Así que vamos al tema de hoy que es buscar inspiración para tu portfolio. Porque la inspiración y la motivación deben ir juntos, pero no siempre ocurre así. Y seguro que muchas veces, igual te suena esto, ocurre algo que te motiva. Quiero decir, ves un portafolio de un pedazo de artista o ves un clip de efectos especiales de una película y «pum», vuelve la inspiración. Es probable que estés loco por encontrar el momento de abrir tu programa de 3D y empezar a hacer algo parecido. Y muchas veces acaba ocurriendo que esa inspiración que va acompañada de motivación, hace que la motivación se vaya quedando un poco atrás. Te das cuenta de tus primeros límites, de que no es tan fácil como imaginabas y la motivación va teniendo cada vez menos fuerza. ¿Te suena esto?

Seguramente esta sensación te pueda sonar, dependiendo en que fase estés en tu carrera de artista 3D. Se suele dar mucho al inicio. Pero la motivación hay que seguir alimentándola. Y para alimentarla debes ser muy constante. Por mucho tiempo que lleves en esta profesión cada día se aprende algo nuevo. Aunque suene a tópico es así y siempre será. Y esto debe ser lo que te motive, porque con cada reto que te propongas te vas a encontrar con algo que no sabes cómo hacerlo.

Ya sabemos que cuando tenemos una idea es super chula en nuestra cabeza. Nuestro cerebro es muy divertido. Se divierte con nosotros. Esa escena que queremos hacer la imaginamos muy bien y muy bonita en nuestro cerebro. Que pedazo de renders se hacen en nuestra cabeza. Ya tenemos nuestra escena en la cabeza, super renderizada con una iluminación alucinante. Y ya queremos hacerla.

Pero puede llegar a ser frustrante cuando queremos plasmarla en nuestro programa 3D. Empezamos ya con esa sensación de que no se parece mucho a lo que teníamos en mente. Cada vez se parece menos y sobre todo empezamos a ir conociendo nuestros puntos flojos. ¿Os acordáis de las debilidades que hablamos en el episodio sobre el síndrome del impostor en el artista 3D? En ese episodio os expliqué cómo hacer un DAFO. Si no has escuchado ese episodio te recomiendo que te lo escuches. En esta fase te vendrá muy bien ser consciente de lo que tienes que mejorar porque en este tipo de retos es cuando te saltan a la cara. Y hay que ser conscientes.

Por eso yo siempre recomiendo a mis alumnos que se tomen esos retos como proyectos. Si, como proyectos de trabajo. Como si tuvieras que entregárselo a un cliente. Así que vamos a hacer un poco de teatro. Vamos a ser nuestro propio cliente, como si fuera de verdad. Y todo esto implica ponerte a tocar cada una de las fases de un proyecto. Y debe ser así. Se debe planificar. Así que después de ese «render cerebral» el siguiente paso lógico sería plasmarlo en un documento. A esto lo vamos a llamar «briefing». Un briefing no es ni más ni menos que la descripción del proyecto. Y primero, aunque parezca super obvio, lo lógico sería crear una carpeta de proyecto. En esa carpeta, vamos a empezar creando una llamada «Documentación» donde iremos guardando los documentos que vayamos creando para nuestro proyecto. Y empezaremos con el briefing, que es donde empieza todo.

En este documento, que no hace falta que escribas un montón, debes plasmar lo que quieres expresar con imágenes. Aquí dejas claro qué elementos contiene tu escena, la iluminación que usarás, la composición de la cámara. Aunque todo esto, como digo, a modo de resumen. Que en un pequeño párrafo ya se sepa de que va.

Cuando uno mismo es el cliente a veces es difícil hacerse pasar por uno real. Se tiende a falsear las dificultades o a obviarlas. Pero intenta pensar cómo un cliente porque es el que te va a exigir. Y aquí tu te vas a exigir. Es un pequeño ejercicio de imaginación pero muy fructífero. Porque con esta exigencia que te vas a dar podrás enfrentarte a tus retos y limitaciones.

Si se te da bien el dibujo puedes hacer un boceto de lo que quieres realizar donde dejar claro lo que quieres renderizar. Aquí puedes jugar con paletas de colores, la composición de la escena, etc. Esta parte es más visual pero sería también parte del briefing.

Otra carpeta importante e indispensable es la de referencias. Esta carpeta contendrá imágenes que hayas recopilado, que te han servido de inspiración para tu proyecto. Tendremos pantallazos de una película donde hayamos visto esa iluminación que queremos conseguir. Podemos incluir también pedazos de vídeos. Es decir todo lo que nos ayude a darnos ideas de lo que queremos conseguir y tenerlas ahí para consultarlas.

Y ¿sabes por qué va muy bien hacer todo esto? Porque si por lo que sea tienes que dejar ese proyecto a medias, por falta de tiempo, siempre podrás acceder a él y retomarlo sin que se pierda en las profundidades de nuestro cerebro y que posiblemente podamos llegar incluso a olvidar. Gracias a que hemos hecho un briefing con la idea podremos volver a recordar lo que queríamos plasmar con esa imagen.

Cuando tienes todo esto bien claro, es cuando ya empezaremos a crear otras carpetas necesarias para el proyecto: scenes, textures, assets, etc. Lo único que quedaría ahora sería ya ponernos manos a la obra.

Como estamos haciendo el teatrillo de que somos el cliente es muy bueno que nos pongamos un horario para hacer el proyecto. No vale que un día no tengas ganas. Intenta poner en tu calendario un día y unas horas. Pero esos días y esas horas, hazlo. Unos días estarás mejor que otros, pero hazlo. Al principio del episodio he dicho que hay que ser constantes. Pues esta es una forma de entrenar la constancia. Además, si de verdad hemos interiorizado que va a ser un proyecto para un cliente, no te queda otra que creerte que tienes unas fechas para trabajar. Incluso iría más lejos, ponte una fecha de finalización. Es bueno saber que no tienes todo el tiempo del mundo. Esto te pone los pies en el suelo porque cuando trabajas como freelance tienes que estar entrenado para los «deadline», o tiempos de entrega.

Y por supuesto, cuando hayas acabado tu proyecto, aunque no lo vayas a cobrar, hay que ser autocríticos y valorar el trabajo que hemos realizado. No se lo enseñes a tu madre o tu padre, porque les va a encantar todo lo que hagas. No te de miedo publicarlo en foros o galerías que se puedan comentar. Recibe las críticas con positividad y toma nota. Y cuando hayas pasado por todas estas fases, algo que no debes olvidar es publicarlo en tu propio portafolio, en tu web, sí. Siempre insisto en que si queremos ser freelances debes tener nuestra página web, con nuestro dominio y donde se puedan ver tus trabajos. Todo lo que hagas, primero a tu web, y después a compartir donde quieras, pero primero tu sitio web. Eso métetelo en la cabeza como mantra. Se trata de que crezcas como artista 3D y tener tu sitio web actualizado y con proyectos, ficticios o no, te va a dar más posibilidades de nuevos trabajos, estos pagados ya.

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